Este es un mundo de ley y orden con fronteras que no debes traspasar, recuerda que el secreto de la teoría del cubo es encontrarte diariamente contigo mismo y si logras elevar tu estado de conciencia, aprovechas al máximo ese dinamismo mágico que hay en el centro. Aquí encuentras la manera precisa de decir “si” cuando quieres decir “si” y de decir “no” cuando quieres decir “no”. Siempre te enfrentarás con la ley cósmica de acción y reacción y tú debes estar preparado para ello.
La ley del equilibrio cúbico te permite clasificar de una manera ordenada tus ideas sobre la venta y te impulsa a romper patrones mentales que te han dominado por mucho tiempo; con ella te logras mover suavemente entre las polaridades del logro y la frustración y aprendes a reconocer la oportunidad que está oculta en cada crisis. Muchos fenómenos no podrían existir si sus opuestos no existieran también.
Si conoces los extremos, entenderás el valor del centro y te mantienes equilibrado, logras percatar la diferencia entre pérdida y ganancia, observador y observado, sonido y silencio, claro y oscuro, dentro y fuera etc. De esta manera alcanzas mayor lucidez para analizar cada situación que se te presente. Fíjate que existen momentos para actuar y momentos para esperar, solo basta con emplear el sentido común y al observarlo conscientemente, aceptas que así debe ser.
En el análisis profundo que hago de la teoría del cubo escribo: “La ola espiritual y humanista que propicia la teoría del cubo no riñe con ninguna técnica de ventas que hayas aprendido en el pasado o que vayas a adquirir en el futuro”; por eso mismo debes adquirir maestría en el equilibrio ya que si lo pierdes, todos tus intentos de vender fracasan. La venta es un proceso de dependencia mutua y no debe regirse solo por cosas materiales. La teoría del cubo no celebra o apoya una sociedad de consumo desbordada y al mismo tiempo advierte que no podemos volver a la prehistoria.
Página 13 del libro