Convivir con el éxito
¿Ya sabes qué es lo verdaderamente importante para ti? Entonces trabaja para lograrlo. Si con las cosas que haces actualmente no has logrado lo que quieres, cambia ya. La diferencia entre el éxito y el fracaso es la actitud. ¿Cuál es tu actitud? Recuerda que las revoluciones más grandes , se producen al interior de cada ser. Si piensas que mereces una oportunidad, dátela tú mismo; estás en condiciones y no tienes que estar mendigando el entusiasmo de nadie.
Examina profundamente el cristal con el que miras al mundo; la vida te depara momentos alegres y momentos tristes y la manera como los aproveches, solo depende de ti mismo. Crea nuevos hábitos, estos te deben acercar a lo que quieres y ten siempre presente , que los resultados de tu vida, pueden ser tan grandes o pequeños como tú quieras.
Tu actitud mental positiva te conduce al éxito. En tu mente creas tu propia realidad. Puedes partir de la nada y llegar demasiado lejos con tu sola determinación y el dominio de tu mente. El fracaso casi siempre es el resultado de una mala programación mental. ¡Arriba ese ánimo!. Tu decisión de convivir con el éxito es irreversible. Ya es hora de convertir en razones todas tus excusas.
Si tienes hambre de progresar vas por el camino correcto; fortalece tu voluntad, acostúmbrate a algunas privaciones, disciplina un esfuerzo mental, muscular y moral. Es evidente que las actividades mentales, dependen de las actividades fisiológicas; debes crear armonía entre tus pensamientos y tu conducta.
No es tan importante la longevidad humana, como la calidad de vida que se lleve; de nada te sirven muchos años vividos en pésimas condiciones o en medio de la mediocridad. Renuncia ya al conformismo. Estimula esa energía que llevas dentro y ponle calidad a tus pensamientos.
Página 30 del libro (si desea continuar la lectura haga clic aquí)
¿Ya sabes qué es lo verdaderamente importante para ti? Entonces trabaja para lograrlo. Si con las cosas que haces actualmente no has logrado lo que quieres, cambia ya. La diferencia entre el éxito y el fracaso es la actitud. ¿Cuál es tu actitud? Recuerda que las revoluciones más grandes , se producen al interior de cada ser.
Si piensas que mereces una oportunidad, dátela tú mismo; estás en condiciones y no tienes que estar mendigando el entusiasmo de nadie.Examina profundamente el cristal con el que miras al mundo; la vida te depara momentos alegres y momentos tristes y la manera como los aproveches, solo depende de ti mismo.
Crea nuevos hábitos, estos te deben acercar a lo que quieres y ten siempre presente , que los resultados de tu vida, pueden ser tan grandes o pequeños como tú quieras.Tu actitud mental positiva te conduce al éxito. En tu mente creas tu propia realidad. Puedes partir de la nada y llegar demasiado lejos con tu sola determinación y el dominio de tu mente. El fracaso casi siempre es el resultado de una mala programación mental. ¡Arriba ese ánimo!.
Tu decisión de convivir con el éxito es irreversible. Ya es hora de convertir en razones todas tus excusas.Si tienes hambre de progresar vas por el camino correcto; fortalece tu voluntad, acostúmbrate a algunas privaciones, disciplina un esfuerzo mental, muscular y moral. Es evidente que las actividades mentales, dependen de las actividades fisiológicas; debes crear armonía entre tus pensamientos y tu conducta.No es tan importante la longevidad humana, como la calidad de vida que se lleve; de nada te sirven muchos años vividos en pésimas condiciones o en medio de la mediocridad. Renuncia ya al conformismo. Estimula esa energía que llevas dentro y ponle calidad a tus pensamientos
Página 30 del libro (si desea continuar la lectura haga clic aquí)