Qué lamentable es dialogar con personas que dicen que el amor no existe, quizá han sido golpeadas en el pasado y no han vivido realmente la experiencia del perdón, se han degradado a si mismas con el odio y entran todos los días en la cultura macabra del hombre deshumanizado.
El amor sana cualquier herida, así esta haya sido producida por otro amor. Perdona y sentirás una paz indescriptible, este noble acto convierte en algo posible lo que parecía imposible. Si decides odiar ya elegiste el sufrimiento y serás prisionero eternamente. Solo la ley eterna del amor hace libre al hombre.
El amor debe ser tu actitud natural ante todas las cosas de la vida, ese vocablo que hechiza el espíritu humano desarma hasta los más insensibles y a los que tienen el corazón petrificado. Ojalá nunca sacies tu sed de amor, ni siquiera en una población repleta de almas contaminadas. Mantén buenas intenciones ya que la violencia se ejerce desde el pensamiento.
El amor engendra solo fuerzas positivas, encierra nuestra esencia, plenitud, magia divina y paz interior; fortalece la tolerancia, el desapego y los condicionamientos. Con amor genuino puedes convertir tu dolor en homenaje y tu odio en comprensión.
Da gracias a Dios porque hoy tienes otro día para amar, porque puedes hallar en este libro herramientas que ya conocías pero que tal vez no has usado. En cada uno de los siguientes capítulos encontrarás una razón para sensibilizar tu corazón de piedra y si ya estás lleno de amor, para reforzarte en él. Derrama amor a donde quiera que vayas, pues una vida sin amor es una vida vacía y sin sentido.
Página 10 del libro (si desea continuar la lectura haga clic aquí)
Qué lamentable es dialogar con personas que dicen que el amor no existe, quizá han sido golpeadas en el pasado y no han vivido realmente la experiencia del perdón, se han degradado a si mismas con el odio y entran todos los días en la cultura macabra del hombre deshumanizado.
El amor sana cualquier herida, así esta haya sido producida por otro amor. Perdona y sentirás una paz indescriptible, este noble acto convierte en algo posible lo que parecía imposible. Si decides odiar ya elegiste el sufrimiento y serás prisionero eternamente. Solo la ley eterna del amor hace libre al hombre.
El amor debe ser tu actitud natural ante todas las cosas de la vida, ese vocablo que hechiza el espíritu humano desarma hasta los más insensibles y a los que tienen el corazón petrificado. Ojalá nunca sacies tu sed de amor, ni siquiera en una población repleta de almas contaminadas.
Mantén buenas intenciones ya que la violencia se ejerce desde el pensamiento.El amor engendra solo fuerzas positivas, encierra nuestra esencia, plenitud, magia divina y paz interior; fortalece la tolerancia, el desapego y los condicionamientos.
Con amor genuino puedes convertir tu dolor en homenaje y tu odio en comprensión.Da gracias a Dios porque hoy tienes otro día para amar, porque puedes hallar en este libro herramientas que ya conocías pero que tal vez no has usado. En cada uno de los siguientes capítulos encontrarás una razón para sensibilizar tu corazón de piedra y si ya estás lleno de amor, para reforzarte en él. Derrama amor a donde quiera que vayas, pues una vida sin amor es una vida vacía y sin sentido.
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